martes, 4 de noviembre de 2014

De noche déjate ver


Por la noche o con poca iluminación, cuando existan condiciones meteorológicas o ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad, es fundamental circular con luces y elementos reflectantes.

Siendo visibles podemos evitar atropellos y colisiones.

Para aumentar nuestra visibilidad al caer la noche o con poca iluminación existen básicamente dos opciones complementarias:

  • Dotarnos de fuentes de luz.
  • Llevar elementos reflectantes que nos hagan resaltar cuando nos iluminen.


Aquí vamos a diferenciar los dispositivos en obligatorios y complementarios. 


ELEMENTOS OBLIGATORIOS


Para dejar claro que elementos hay que llevar, hay unos accesorios que son obligatorios. Según la Ley de Tráfico, se debe contar como mínimo con:

  • Luz delantera blanca.
  • Luz trasera roja.
  • Catadióptrico trasero, no triangular, rojo.



ELEMENTOS COMPLEMENTARIOS


A parte de estos elementos obligatorios, podrán disponer también de: catadióptricos blanco delantero, catadióptrico amarillos en los radios de las ruedas y en los pedales.
También puedes equiparte tú y tu bicicleta con infinidad de accesorios para mejorar la visibilidad:
  • Reflectantes de radios.
  • Reflector separador.
  • Banda reflectante en el neumático (de fábrica).
  • Banda reflectante en el sillín (de fábrica).
  • Luz LED para tapa de válvula.
  • Etc.
  • También podemos ponernos la luz frontal de campo para ir en bici.

Además podemos aumentar nuestra visibilidad con elementos y prendas para ponernos:
  • Chaleco reflector.
  • Cinturón y tirantes reflectantes.
  • Brazaletes reflectantes.
  • Pinzas sujeta pantalón reflectantes.
  • Ropa de alta visibilidad: chaquetas, cortavientos, sudaderas, chubasqueros, pullovers,  maillots.
  • Luces en el casco (de fábrica).
  • Funda reflectante para mochila.
  • También podemos decorar nuestra bicicleta con adhesivos reflectantes.
  • Etc.

Si llevamos algún elemento sujeto a la bicicleta, que también tenga elementos de señalización:
  • Parrilla portabultos trasero con catadióptricos rojo.
  • Alforjas con bandas reflectantes.
  • Tráiler o remolque con catadióptricos.
Cuando se circula por vías interurbanas es obligado llevar colocada una prenda reflectante homologada que permita a los demás conductores y usuarios distinguirlos a una distancia de 150 metros o, en su defecto, elementos reflectantes suficientes que permitan que sean distinguidos a esta distancia.

La ropa de colores claros y brillantes mejora la visibilidad del ciclista, que debe reconocerse tanto de día como de noche a una distancia de 150 m.

Para circular en ciudad no es tan necesario iluminar la vía, ya que normalmente las calles están suficientemente iluminadas, pero siempre es indispensable hacernos visibles. Para uso nocturno en vías interurbanas si será necesario que la luz nos alumbre el camino.

POSICIÓN DE LAS LUCES

Si tan importante es ir iluminados, también lo es colocarlas correctamente. Una luz delantera blanca o amarilla dará a entender que nuestra dirección es opuesta al que nos ve y una luz roja trasera indicará que nos dirigimos en su misma dirección.

Es preferible poner a cierta altura el dispositivo. Una luz o reflectante es más visible bajo el sillín que en la vaina trasera del cuadro. También son más visibles los reflectantes colocados sobre algún soporte móvil como los pedales, las ruedas o la pierna del ciclista.

TIPOS DE LUCES

Existen infinidad de dispositivos lumínicos.
La mayoría utiliza la tecnología LED, aunque todavía puede haber de bombilla de filamento. La tecnología LED permite un alcance mayor y reduce el consumo de batería.
La mayoría son extraíbles, para prevenir sustracciones, que se ajustan a un soporte instalado en la bici o directamente sobre ella.
De pilas alcalinas o de botón.
De dinamo de buje o dinamo clásica.
También las hay con batería interna que se recargan por cable USB.
Sin batería, dispositivo autónomo que funciona por imanes.
Y las hay hasta solares.
Hay dispositivos que emiten dos haces de luz láser, que se proyectan a ambos flancos de la bicicleta, creando un carril instantáneo que permite al ciclista iluminar su paso y volverse aún más visible en la oscuridad.
Etc.

jueves, 11 de septiembre de 2014

La ciudad que necesitamos





La promoción de los modos blandos de transporte es el mejor recurso para disminuir la alarmante contaminación de nuestras urbes, una de las primeras causas de muerte y enfermedad en Europa, y crear ciudades más amables y humanas.

La asociación de ciclistas urbanos Las Palmas en Bici reconoce y agradece el esfuerzo de las actuaciones de mejora a la movilidad ciclista que el Ayuntamiento de la ciudad está llevando a cabo, siguiendo el Plan Director de la Bicicleta aprobado el pasado año. Por primera vez en Las Palmas de Gran Canaria vemos actuaciones realizadas en base a un plan estratégico. Desde hacía muchos años las políticas de movilidad alternativa habían desaparecido de la agenda de nuestro Ayuntamiento y nada relevante se llevaba a cabo, lo cual ha sido recogido por diferentes estudios que manifiestan que la capital grancanaria se encuentra a la cola en lo que se refiere a movilidad sostenible. 

El Plan Director de la Bicicleta de Las Palmas de Gran Canaria supone un gran paso para la movilidad ciclista de esta ciudad y, por ende, para todos sus habitantes – usuarios y no usuarios de la bicicleta – que se verán beneficiados indistintamente. Esto no es una moda ni un capricho. Las directrices de la Unión Europea son claras en ese sentido. La promoción de los modos blandos de transporte es el mejor recurso para disminuir la alarmante contaminación de nuestras urbes, que es una de las primeras causas de muerte y enfermedad en Europa. 225.000 europeos mueren al año por enfermedades relacionadas con la polución*. La apuesta por la movilidad sostenible disminuye la contaminación atmosférica y acústica y la peligrosidad en las urbes, entre otras muchas cuestiones que inciden positivamente en el bienestar de sus habitantes. La mayoría de las ciudades del planeta están acometiendo reformas importantísimas para recuperar la movilidad ciclista, descongestionando el espacio público abusivamente ocupado por los automóviles y así disminuir los niveles de contaminación y mejorar la eficiencia energética. Aunque, como es lógico, puedan existir divergencias y propuestas alternativas a los detalles y trazados concretos del Plan, esta asociación coincide plenamente con el objetivo final del proyecto como lo que es: un importantísimo paso hacia la pacificación viaria de esta ciudad. Valoramos además, este proyecto porque es el resultado de la colaboración de valiosos técnicos y expertos en movilidad ciclista, tanto locales como nacionales, externos e internos del Ayuntamiento de la capital.

El Plan Director fue diseñado con un doble propósito. Por un lado, el objetivo es atraer a nuevos usuarios que opten por la bici en sus desplazamientos cotidianos y animar a los actuales a bajar de las aceras, mediante carriles que incrementen la percepción de seguridad; y por otro, la finalidad se centra en no perder de vista que la ciudad debe ser ciclable en su totalidad, con el objetivo a largo plazo de incrementar el número de usuarios de la bicicleta como medio de transporte cotidiano, así como la mejora paulatina de la convivencia con otros vehículos. Todo ello con el fin último de convertir Las Palmas de Gran Canaria en un espacio amable para el tráfico ciclista y el resto de usuarios del espacio público. En este sentido, Las Palmas en Bici advierte que los carriles no deben convertirse en armas de doble filo que impidan la normal circulación de las bicis por otras vías. La bicicleta es –por ley– un vehículo más, y tiene pleno derecho a usar las calzadas, siempre respetando las normas y al resto de los usuarios.

De todos es sabido que la ciudad baja de Las Palmas de Gran Canaria tiene un enorme potencial como espacio ciclable, pero también reconocemos la dificultad de su trazado por las limitaciones de su territorio. Las vías paralelas a la costa son escasas y la saturación de vehículos que las ocupan es enorme. Como resultado de ello, los carriles que se habilitan no son a veces los ideales y las soluciones son variadas y menos convencionales. Somos conscientes de las dificultades, pero las vemos como una oportunidad, pues son el camino hacia la ciudad que necesitamos: una ciudad amable, segura, limpia y menos ruidosa; en definitiva, más humana, donde el automóvil pierda su supremacía sobre las personas y los ciudadanos recuperen sus derechos: el derecho de los niños a ser autónomos, a ir a la escuela en bici y salir a jugar a la calle sin el temor de perder la vida arrollados por enormes máquinas que se desplazan a toda velocidad; el derecho de los ancianos a moverse por aceras continuas, sin bordillos ni rampas que dificulten su equilibrio; el derecho de los ciudadanos a que los coches aparcados no formen barreras interpuestas en el paso de los viandantes, los carritos de bebés o las sillas de ruedas; el derecho a que los ciudadanos de a pie puedan acercarse a disfrutar del mar sin que 6 carriles de autovía les obliguen a dar rodeos de kilómetros. Necesitamos una ciudad donde, en definitiva, recuperemos la cordura y las personas estén por delante de las máquinas.


* “La contaminación atmosférica, importante causa de muerte”. Fundación Vida Sostenible www.vidasostenible.org (Feb. 2012)

miércoles, 30 de abril de 2014

Bicifestación por las energías alternativas


El próximo viernes 2 de mayo nos manifestamos en bicicleta para decir "no al petróleo" y "sí a las energías alternativas". La bicifestacion saldrá a las 18.30h de la Plaza del Pilar en el barrio de Guanarteme de la capital y es el preludio de las movilizaciones previstas en todas las islas el 10 de mayo para reivindicar un nuevo modelo energético para Canarias.

viernes, 21 de febrero de 2014

Los cambios, ¿cómo usarlos?

Función de las velocidades

Los cambios de nuestra bici nos permiten subir cuestas, arrancar y acelerar de la manera más eficiente posible. Sin importar el número de velocidades o el tipo de cambios con los que este equipada nuestra bicicleta, su objetivo es permitirnos mantener una cadencia en diferentes condiciones.

La cadencia se refiere al número de revoluciones por minuto con la que pedaleamos. Una cadencia adecuada para un ciclista urbano es de entre 60 a 80 rpm. Lo que quiere decir que para lograr una rodada eficiente un ciclista urbano deberá mantener un ritmo de una pedaleada por segundo.

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Comprarse una bici?, te podemos orientar

Los aspectos a tener en cuenta para comprarse una bicicleta podrían ser los siguientes que hemos estructurado de la siguiente manera:

- Precio - Necesidades
- Tipo de bicicletas
- ¿Cuantos cambios necesito, los necesito?